Dentro de mi vive una adolescente rebelde a la que no le gusta nada que le digan qué día debe celebrar qué.
¡La adoro!
Pero no es ella la que me ha traído aquí a estas horas de la noche de un 14 de Febrero.
Sino sus ojos.
Esta mañana, mientras me quitaba la parte de arriba del pijama mi hijo me miraba embelesado el pecho. Lo hace prácticamente siempre que me ve desnuda, o sea, todos los días, varias veces. Y suele decirme: “Me encantan tus tetitas, mami”.
Pero hoy no ha dicho nada. Solo me miraba en silencio.
En un instante eterno me he sumergido en el brillo de su mirada rebosante de oxitocina y un flashback me ha devuelto a la cuna de aquel dormitorio conyugal ochentero de un pequeño piso de Getafe (Madrid) donde pasé los primeros años de mi niñez. Apoyada sobre mis manos en la barandilla de la cuna miraba a mi madre mientras se quitaba la parte de arriba del aquel pijama azul con florecitas blancas de olor y tacto tan suaves. Miraba embelesada aquel pecho generoso y terso, con el corazón latiendo a mil y entonando el baile de San Vito para que mi madre me cogiera y me abrazara contra su cuerpo. Apenas tendría 2 años.
En ese momento, dos líneas de tiempo se han superpuesto. He abrazado a mi hijo en el mismo instante en el que mi madre me abrazaba a mí en aquella cuna. Una explosión de sensaciones táctiles, olfativas, visuales como una corriente de energía me ha atravesado de arriba a abajo. He sentido la tersura y calidez de los labios de mi hijo acariciando mi senos a la vez que podía oler y sentir el calor del cuerpo de mi propia madre besando mi frente.
He comenzado el día con el chute de la droga más dura que existe:
la oxitocina, la hormona del amor.
Sin oponer ninguna resistencia, me he quedado colgada a esas sensaciones el resto de la jornada. De hecho, aquí sigo, a casi las 12 de la noche, mientras escribo. Incapaz de conciliar el sueño con este cocktail molotov arremolinándome por dentro. Recibiendo de mi memoria celular inmensas e indescriptibles sensaciones rebosantes de oxitocina. Adicta a su piel caliente, incapaz de encontrar otro camino que no fuera el de volver a fundirme contigo, arropada incondicionalmente en el calor de nuestro abrazo, bañada por la vibración templada de vuestros susurros y risas cómplices, incapaz de escapar a la belleza de aquella mirada compasiva, sumergida en la eternidad de las miradas por las que nos sabíamos indefectiblemente unidas, tocando el Nivana tan solo ante tu presencia, simplemente sintiéndome observada, deseada, amada,.. impactada ante en el hallazgo de estar siendo acunada y sostenida por un corazón desconocido, sin más, tan solo porque sí, porque la vida es así de maravillosa, y el amor una de esas drogas gratuitas que no deberían pasar jamás de moda.
SABES BIEN DE LO QUE TE ESTOY HABLANDO, QUERIDA
Te invito a cerrar un momento los ojos y dejar que tu neurología te devuelva por unos instantes al lugar donde todo estaba impregnado de oxitocina…
…entregate a los efectos de esta maravillosa droga…
….entrégate al tiempo sin tiempo…
DICEN LAS MALAS LENGUAS QUE CORREN TIEMPOS DIFÍCILES PARA EL AMOR…
Os animo a ver esta divertida, enriquecedora y enternecedora presentación en la que Marian Rojas-Estapé (aquí), una psiquiatra simpaticona y mediática que, con mucho desparpajo, habla sobre la oxitocina y sus efectos sobre la cortisona y el estrés. Presentación que, como no podía ser de otra manera, me llegó a través de la única mujer que conozco que lleva tatuada la estructura química de la oxitocina al lado del corazón, mi amiga Irene. Gracias preciosa. Este post va por ti.
Y, más o menos esto es lo que mi Musa quería que os contara… Pero una cosa lleva a la otra y hoy no me marcho sin hablaros de Amma. Aunque ya no sea hoy, sino mañana.
Amma llegó a mi vida hace unos 15 años. Una amiga me preguntó si me quería ir a Barcelona a verla. Yo no había oído hablar de ella en mi vida y quedé absolutamente fascinada cuando supe que se trataba de una mujer que dedicaba su vida a abrazar a personas alrededor de todo el mundo. Iba a estar durante unos días en un pabellón abrazando a todo aquel que quisiera acercarse.
Quedé profundamente conmocionada. Algo dentro de mí se abrió como una caja de Pandora y nunca más se volvió a cerrar. Que existiera en el mundo una persona dedicando su vida a ABRAZAR transformaba para siempre mi pequeña cosmovisión del mundo…
¿Que si finalmente fui a recibir el abrazo de Amma? Pues no. No lo hice. Por aquellos momentos vivía en la piel de una mujer infinitamente menos abundante (aunque con dinero) y mucho más estresada de la Mujer en la que me voy convirtiendo. Work in progress. De haber sido hoy, no lo habría dudado.
Aunque no llegué a verla, Amma como modelo de vida, sigue en mí presente. De vez en cuando me pregunto si yo sería capaz de abrazar, incondicionalmente, desde mi corazón libre de juicios a cualquier persona del mundo… y, de momento, me queda un trecho del camino.
Otras veces me imagino de mayor dedicandome a abrazar como Amma a quien lo necesite, sin más, sencillamente ¡a corazón desabroachao!, como diría mi sabia hermana.
Pero, basta ya de chachareta! Que al final ya ni siquiera es 14, sino 15 de Febrero. Que si os mola, oficiosamente, día de la Oxitocina. Y os dejo antes de que mi adolescente se ponga a diseñar una pancarta de “Abrazos Gratis” para salir mañana a la plaza del pueblo con los brazos abiertos. Ganas no le faltan.
Eso sí, no os penséis que me marcho de cualquier manera. Os dejo bien abrazadas y con el corazón vibrante y contentuelo. Espero que lo recibáis como de carne y hueso de aceituna, que son muy saladas y nutritivas. Seguro que tendremos pronto la oportunidad de hacerlo. Y yo me voy a la cama, que mañana ¡tocan diana!
Es momento de volver a la oxitocina sin peajes y libre de complejos
Es momento de volver al abrazo, el que eleva el alma y cura las heridas
Es momento, siempre es momento, de volver al Amor
Como siempre, AHORA TUYA ES LA VOZ, TUYA LA PALABRA.
Sentíos libres de compartir en comentarios.
Os abrazo, queridas MUJERES EN CRE-ACCIÓN.
¡Hala! A pegar abrazos a todo el mundo y todo el rato.



Marta, me gusta leerte :). Hace ya 15 años casi cuando nuestras vidas se encontraron…. me han venido al recuerdo aquellos tiempos. Estresadas, alborotadas, llenas de ruidos externo desbordante y yo cargada de ruido interno pendiente se ser ordenado y canalizado. Tiempos de luces y sombras y lo mejor que tuve fue la compañía. Cómo avanza la vida….
Poco de después de aquellos tiempos conocí a una persona que al leer sobre Amma la he sentido. Es una abrazadora natural. Su vida se dedica al Reiki y a la sanación y regala quizá los abrazos más sabrosos que haya visto jamás. Su mirada es de ángel, su luz de paz y sus abrazos…. sus abrazos son tocar el cielo con las yemas de los dedos.
En aquellos tiempos hará 6 años nos juntamos en varias ocasiones a dar abrazos gratis en la calle en varias ocasiones. Una experiencia sumamente gratificante. Su mirada y sus abrazos penetraron en mi corazón dejando huella para siempre. Hoy, en estos tiempos revueltos que vivimos la vida, o mi foco, nos ha vuelto a juntar. Me queda camino que recorrer de su mano.
Un abrazo bella de esos grandes y envolventes que se sienten en cada punta del cuerpo. Y feliz día de la oxitocina, que son todos.
Me encanta esto de que la gente bonita vuelva a nuestra vida. Mira tu, Laura, cómo hemos vuelto nosotras a encontrarnos! Allá va ese abrazo de amiga que está, aunque haya pasado el tiempo ese del que hablan los relojes y los almanaques. En otro tiempo, el eterno, somos las misma que en aquel momento nos encontramos. Gracias por estar aquí, por compartirte y tejer redes en comunidad, preciosa.
Gracias a ti por invitarme a tu círculo, por crear comunidad. Por SER.
¡¡¡QUE VIVA LA OXITOCINA!!!
Cuando estaba leyéndote también me han venido a la mente fragmentos de cuando era pequeña y miraba a mi madre queriendo que ella me mirara siempre. También recuerdo ver, con esos ojos de niña, a mi padre como el gran hombre que es, aunque ahora ya esté un poco encogidín.
Y ahora que estoy esperando por fin, a conocer al hombre de mi vida estoy repleta de oxitocina…y cada día más.
¡Abrazos y besos serían los mejores motores del mundo!
¡Abrazos y besos!!!! Di que sí, Lía!!! Te mando muchos!!! Espero que el hombre de tu vida te haga tan feliz como mereces( sospecho que ya lo hace) y espero que algún día me lo puedas presentar!!! 😍😍😍🥰🥰🥰😘😘😘🌹🌹
Preciosa, Lia. Diosa con esa hermosa barriga llena de vida y de amor. No sabes la alegría que me da simplemente sentirte viviendo este momento absolutamente inigualable de la vida. Sé que estarás paladeando cada segundo… Un abrazo doble.
Hola!!! Jo, Marta,cuando lo estaba leyendo recordé primero que en mi sesiòn de Kinesiología de hace un mes me testaron que me faltaba Oxitocina, la hormona de las madres, del amor incondicional. El amor y el calorcito del corazón son lo contrario del frío y el miedo, en Medicina china¿,te acuerdas que lo comenté?Curiosamente estoy leyendo ” Mujercitas” y en el libro se habla de eso!! El amor cura el miedo!!! Ya cuando mencionaste a tu hijo y a tu madre, me acordé de cuando yo era muy pequeña y mi madre me ponía frente a ella sentada en sus rodillas y me cantaba una canción de una fuente mientras hacíamos palmitas. Se me llenaron los ojos de lágrimas, de emoción, tristeza, nostalgia, pero también alegría y agradecimiento. Cuanto la hecho de menos!!! Ay, una madre!!! La mía siempre me abrazaba y me decía: quien no te quiera a tí es que no tiene ojos en la cara. Muchas gracias, Marta!!! Me has dado un poco de Oxitocina de la que me faltaba. Un abrazo grande!!!!
Te leo hoy 21 de febrero, lunes y mis ojos lloran y mi boca ríe…. esto también es oxitocina ¿no?
Cuánta sensibilidad se desprende de tus palabras…
En plena era Acuario y el Sol en Piscis…. no puede ser de otra manera…. solo el AMOR…. No hay nada más
Eres una de lsa personas que mejor ríe y llora a la vez… ¡qué carajo! eres la reina. Amor, solo amor. No hay nada más. Te quiero, hermana.